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viernes, 16 de noviembre de 2012

LA INVESTIGACIÓN.



Los medicamentos actuales han mejorado enormemente el pronóstico para muchos pacientes con esquizofrenia. Sin embargo, estas terapias no tratan todos los síntomas de esta enfermedad. Muchos pacientes permanecen agobiados por dificultades en el procesamiento de la información, el aprendizaje, la atención y otros déficits cognitivos que entorpecen su habilidad para resolver problemas cotidianos y llevar una vida productiva.
Sin embargo, con un financiamiento continuo para la investigación por parte de los NIH esto puede cambiar radicalmente. Estudios recientes identificaron componentes del cerebro que parecen sustentar los síntomas cognitivos de la esquizofrenia. Estrategias basadas en estos descubrimientos pueden mejorar la cognición de pacientes con esquizofrenia. Con investigaciones futuras estas técnicas pueden aumentar enormemente la capacidad de los pacientes para conseguir un trabajo, mantener relaciones sociales normales y vivir independientemente.

Afortunadamente, la investigación ha permitido el desarrollo de nuevas terapias que pueden ayudar a sobrellevar la esquizofrenia y mejorar la vida de las personas que la padecen. En la década de 1950 los científicos desarrollaron el primer medicamento contra la esquizofrenia, la clorpromazina. Desde entonces los científicos determinaron que este medicamento parecía rebalancear un sistema del cerebo que funcionaba mediante el neurotransmisor dopamina y han desarrollado muchos medicamentos similares dirigidos hacia la regulación de este y otros neurotransmisores del cerebro para tratar la esquizofrenia. Gracias a la investigación financiada por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), se ha podido desarrollar una serie de nuevos medicamentos que estuvieron disponibles desde el principio. Uno de los medicamentos más usados es la clozapina, la cual es más efectiva que sus predecesores y ha ayudado a aproximarse al 30% de los pacientes que no tenían ninguna mejoría con los medicamentos convencionales.

Otros nuevos tratamientos tales como la risperidona, la quetiapina, la olanzapina, y el aripiprazol producen menores efectos neurológicos secundarios aunque presentan otros efectos nuevos como el aumento de peso.

Hasta ahora la investigación ha permitido:
  1. El desarrollo de medicamentos que tratan los síntomas psicóticos de la esquizofrenia, tales como la clozapina, risperidona, quetiapina, olanzapina y aripiprazol.
  2. Descubrimientos sobre la biología de la enfermedad que han permitido la elaboración de nuevos tratamientos.
  3. Técnicas promisorias para el tratamiento de los síntomas cognitivos de la esquizofrenia.

 Resumiendo, la investigación es una de las facetas más importantes que brindan una esperanza para el futuro en cuanto a producir avances para el tratamiento de esta enfermedad.

lunes, 5 de noviembre de 2012

La nicotina podría favorecer la concentración en enfermos con esquizofrenia.

Hemos escuchado muchas veces, que el tabaco es perjudicial para aquellos pacientes que presentan esquizofrenia.
No obstante, un estudio en la Universidad de Nacional Autónoma de México (UNAM), estudió que la nicotina podría favorecer la recuperación de actividades cognitivas (como por ejemplo la atención, la concentración, el aprendizaje y la memoria) a pacientes con esquizofrenia.
La sustancia alcaloide, presente en el tabaco, mejora, en modelos experimentales, atención, concentración, aprendizaje y memoria, reveló en un comunicado Hugo Sánchez Castillo, de la Facultad de Psicología de la UNAM, una de las más prestigiosas de América Latina.
La investigación realizada por Sánchez, doctor en neurociencias de la conducta, en conjunto con científicos de la Universidad de Columbia (EEUU), busca desarrollar un fármaco con nicotina.

Se explicó que los esquizofrénicos padecen fallos en la producción de dopamina, una hormona y neurotransmisor con importantes funciones en el cerebro, entre ellas comportamiento y cognición, actividad motora, motivación y recompensa, regulación de la producción de leche, del sueño, humor, atención y aprendizajeAmbos especialistas están estudiando sobre la fabricación de un fármaco que contenga nicotina.
Esto explicaría el porque las personas con esta patología consumen hasta el doble de cigarrillos que otra persona, ya que sienten que al fumar recuperan el control y les permite una mejor comunicación y concentración, entre otras.

Uno de los retos de la investigación es abatir los daños que causa la nicotina, mediante una nueva generación de fármacos que permitan, en conjunto con los medicamentos antipsicóticos actuales, ayudar a mejorar la parte cognitiva del paciente, un área fundamental que casi no es atendida por la medicina tradicional.

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave caracterizada por alucinaciones, delirios y déficit cognitivo, la cual resulta difícil de diagnosticar y afecta al 1 por ciento de la población mundial.

Aquí les muestro una tabla, la cual recoge los antipsicóticos más utilizados por los pacientes y como algunos de ellos se podría sustituir por el fármaco que contenga nicotina par la reducción del consumo de tabaco y una mejor recuperación.


sábado, 3 de noviembre de 2012

ESTUDIAR LA ESQUIZOFRENIA FACILITA AVANCES EN LA DE ADULTOS


  El psiquiatra lucense Óscar Fernández de la Vega participó en un proyecto de investigación en el National Institute of Mental Health, en Bethesda (Maryland), sobre esquizofrenia en la infancia, que fue publicado recientemente en la revista Schizophrenia Research.
Se le realizaron varias cuestiones relacionada con el experimento en el cual afirmaban que “Estudiar la esquizofrenia en niños facilita avances en la de adultos''.

Esto se debe a que la esquizofrenia precoz:
 Se manifiesta en torno a los doce años, frente a la de adultos que suele debutar entre los 18 y 25 años en el caso de los hombres y de los 25 a 30 en mujeres. Tiene una prevalencia más baja, un caso por cada diez mil personas frente al 1%. Además, tiene mayor carga genética, peor pronóstico y peor respuesta al tratamiento. Su estudio permite mejorar el conocimiento sobre ciertos aspectos como la edad de inicio, forma en qué se hereda y desarrollo de la misma, lo que facilita asimismo que se sienten bases para que se puedan producir avances radicales en el marco de la esquizofrenia en adultos

 
La investigación en la que participó consistió :
Se cuantificaron y compararon déficits en densidad de la sustancia gris cerebral en tres grupos. Uno cuyos miembros habían sido diagnosticados con esquizofrenia de inicio precoz, en los que se hallaron extensos y significativos déficits a nivel de corteza cerebral; otro, con psicosis infantil sin especificación, en los que también se encontraron déficits pero de menor extensión y sobre todo en las regiones temporales y prefrontales; en el tercero, formado por individuos sanos, el espesor de la sustancia gris estaba dentro de la normalidad. También se compararon esos déficits de sustancia gris con puntuaciones obtenidas en distintas escalas. El trabajo se apoyó en avanzadas técnicas de neuroimagen -morfometría por voxels- que sugieren que la esquizofrenia de inicio precoz surge a partir del desarrollo de fallos en el proceso de maduración cerebral.
 Este tipo de esquizofrenia sucede ya que, los genes juegan un papel muy importante, pero los factores ambientales pueden modificar la expresión del ADN. Se sabe, por ejemplo, que en el caso de gemelos con un genoma idéntico desarrollan ambos la enfermedad en cerca de un 50% de los casos. Además, se sabe que los procesos infecciosos tempranos en el embarazo y los retrasos en la adquisición del lenguaje, así como el consumo de ciertas sustancias, se asocian a un mayor riesgo de esquizofrenia en la infancia.

¿Se podría prevenir? ¿Cómo?
Se puede evitar el consumo de drogas y realizar una adecuada supervisión del embarazo para detectar a tiempo cualquier infección.

¿Qué síntomas deben alertar a los padres?
En la fase previa al primer brote, que tiene una duración de al menos un año, el niño comienza a aislarse, se da un descenso brusco del rendimiento académico o reacciona con irritabilidad y tiene alteraciones de conducta. Una vez que la enfermedad debuta puede tener alucinaciones, escuchar voces que dialogan entre si o que le ordenan hacer cosas o ver visiones, por ejemplo de arañas u objetos deformados, por nombrar dos ejemplos recurrentes. Hay que tener en cuenta que las alucinaciones por si solas no justifican un diagnóstico de esquizofrenia de inicio precoz, dado que éstas pueden estar también presentes en niños y adolescentes no psicóticos sometidos a situaciones de estrés importantes. Y, de hecho, también se pueden dar casos de esquizofrenia sin alucinaciones. Por ejemplo, con predominio de los delirios, siendo los más frecuentes de persecución y los de grandeza, aunque los que se dan en niños son menos complejos y sistemáticos que en el adulto debido a su menor grado madurez cognitiva. Lo que puede ser muy llamativo es la presencia de pensamiento desorganizado que se manifiesta en forma de pérdida de asociaciones entre las ideas.

Existe un tratamiento mediante fármacos antipsicóticos, que eliminan o reducen síntomas pero no curan la enfermedad por lo que hay que administrarlos con carácter de mantenimiento.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Diagnóstico precoz para la esquizofrenia


Proteínas neurológicas
Cuando se manifiesta en forma de brote psicótico, con delirios, alucinaciones de voces y comportamientos paranoicos, normalmente en el inicio de la edad adulta, la esquizofrenia está ya en su fase final y podría haber sido detectada antes. Esta es la opinión generalizada de los expertos, según el amplio informe que publica la revista Nature sobre esta compleja enfermedad mental, que afecta al 1% de la población mundial y que se definió hace un siglo.

Los especialistas, sin embargo, no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de realizar campañas de detección precoz, dado el peligro de falsos positivos y que todavía no existe un tratamiento preventivo eficaz. Los síntomas serían déficits cognitivos (asociados a un bajo cociente intelectual), desórdenes emocionales y pérdida de motivación y de habilidades sociales. Un grave problema para su identificación es que coinciden con la adolescencia, una época turbulenta en el desarrollo de cualquier persona y asociada a cambios en el cerebro. Algunos estudios han correlacionado la maduración tardía desde el primer año de vida y el bajo cociente intelectual a la enfermedad, y uno ha predicho en adolescentes los brotes con años de antelación, en un porcentaje significativo.

En los últimos años y a la luz en los avances en el conocimiento de la neurobiología de la enfermedad a través de la denominada “hipótesis del neurodesarrollo” surgió una idea sencilla: Si la enfermedad es causada por factores que la determinan mucho antes de que comience, tal véz existan indicadores de riego o síntomas previos que puedan indicar quienes son las personas que están en riesgo de padecer la enfermedad. Para ello se han desarrollado en todo el mundo programas de “detección precoz”. En los mismos se estudia en forma sistemática a personas que tienen ciertos síntomas que las ubican como “sujetos en riesgo” con el objeto de detectar signos tempranos de inicio de la enfermedad. Cómo en toda la medicina, cuando más precoz es el diagnóstico, mejores van a ser los resultados del tratamiento.

jueves, 25 de octubre de 2012

Avances científicos en la esquizofrenia

Se cree que estos avances acelerarán la comprensión de la enfermedad y el desarrollo de nuevos fármacos y tratamientos.


Unos científicos han descubierto una importante similaridad entre los fallos genéticos que hay tras la esquizofrenia y la depresión maníaca, en un avance que se espera abra el camino hacia nuevos tratamientos para la depresión y la esquizofrenia tan comunes y que afectan a millones de personas. Ya que hasta ahora, los médicos habían dado por hecho que las dos enfermedades eran bastante diferentes, pero esta nueva investigación indica, por primera vez, que ambas tienen una base genética común que conduce a las personas al desarrollo de una u otra dolencia.
Tres estudios internacionales diferentes investigaron la base genética de la esquizofrenia mediante el análisis de unos 15.000 pacientes y cerca de 50.000 sujetos sanos para averiguar que miles de diminutas mutaciones genéticas (conocidas como polimorfismos de un solo nucleótido ,SNP, por sus siglas en inglés) funcionan incrementando el riesgo de desarrollar la enfermedad.


El equipo, que publica su investigación en la revista 'Nature', aisló células de la piel de cuatro esquizofrénicos. Utilizando las técnicas dereprogramación las convirtieron en células pluripotenciales inducidas, que se caracterizan porque se pueden transformar en cualquier tipo celular del organismo (ya sean neuronas, hepatocitos....) y las cultivaron para que se transformaran en neuronas. Esta técnica permite retroceder en el tiempo y llevar células adultas a un estado similar al de las células madre embrionarias. Más tarde repitieron el mismo proceso con personas sanas y después, compararon las neuronas conseguidas de unos “Encontramos que las neuronas de los esquizofrénicos eran diferentes y se conectaban peor entre sí", indica Kristen Brennand, otra de las autoras.
Cada mutación por sí sola incrementa alrededor de un 0,2% el riesgo de desarrollar esquizofrenia, pero colectivamente se observó que son responsables de al menos un tercio del riesgo total de desarrollar la enfermedad. Se sabe que la enfermedad tiene un fuerte componente hereditario, alrededor de un 80% del riesgo total, pero también está influenciada por la educación y el entorno.
También aprovecharon este modelo, que es la primera vez que se consigue de una enfermedad mental compleja, para probar la eficacia de los fármacos. Tras administrar diversos antipsicóticos descubrieron que sólo loxapina aumentaba la capacidad de las neuronas para establecer conexiones con sus vecinas y también afectaba a la actividad de varios genes "Los fármacos para la esquizofrenia tienen más beneficios de los que pensamos. Pero por primera vez tenemos un modelo que nos permite estudiar cómo funcionan en vivo y empezar a correlacionar los efectos de la medicación con los síntomas", explican los autores.

No obstante uno de los descubrimientos más sorprendentes derivado de los tres estudios fue que el mismo conjunto de variaciones genéticas en los SNP estaba también relacionado con el trastorno bipolar, algo que contradice la ortodoxia psiquiátrica para la que ambas enfermedades son clínicamente distintas. Los resultados suponen un hito en la comprensión tanto de la esquizofrenia como de la depresión maníaca (también conocida como trastorno bipolar) los que podría conducir finalmente a nuevas formas de prevención y tratamiento de estas enfermedades.

Thomas Insel, director del US National Institute for Mental Health de Bethesda, Maryland, que financió parte de los estudios dijo "Si tras la esquizofrenia y el trastorno bipolar están algunos de los mismos riesgos genéticos, quizá estos trastornos se originan a partir alguna vulnerabilidad común en el desarrollo del cerebro”.
Aunque los estudios sobre la esquizofrenia de momento solo han identificado un puñado de las miles de variaciones genéticas implicadas en la enfermedad mental, los científicos creen que representa un avance que acelerará la comprensión de la enfermedad y el desarrollo de nuevos fármacos y tratamientos.

Los tres estudios, publicados en la revista Nature, han sido posibles gracias a los avances técnicos en el análisis del genoma de los pacientes, que permite a los científicos observar grandes cantidades de ADN para realizar comparaciones entre los pacientes y las personas sanas utilizadas como "control".